Cuando 17 ticos quisieron ir de excursión a la Luna

Cuando 17 ticos quisieron ir de excursión a la Luna

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Investigación y escritura de: Chrono Logos Consultora Histórica

El jueves 14 de agosto de 1969, un conocido diario de circulación nacional publicó un extenso artículo titulado: “Los primeros costarricenses que viajarán a la Luna”. No se trataba de una broma ni de una historia que, a través de la ciencia ficción, buscara hacer algún tipo de crítica social, era una noticia real, una agencia de viajes costarricense estaba organizando una excusión a la Luna que se llevaría a cabo antes de 1974. Puede que en pleno siglo XXI esa información nos parezca irreal y hasta jocosa, pero la realidad es que 17 personas reservaron un pasaje para un viaje con salida en San José, escalas en Panamá y Cabo Kennedy, y destino a la Luna.

El asunto era serio, así lo aseguraba Carlos E.Rodriguez, gerente de ventas de la Agencia de Viajes TAM, la empresa organizadora de la excursión, ya que además se contaba con el respaldo de PANAM, por aquellos tiempos una de las principales aerolíneas a nivel mundial, la cual desde 1965 había comenzado a ofrecer reservaciones para viajar a la Luna.

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Entre los viajeros había personas con un alto poder adquisitivo, de hecho el primero en reservar un cupo fue el empresario televisivo René Picado Esquivel, fundador de Teletica y fallecido un día antes de que la aerolínea norteamericana le confirmara que sería el pasajero número 10076 para viajar a la Luna, sin embargo, el señor Rodríguez aseguraba que mediante su sistema de crédito a plazos, cualquier persona tendría acceso a tan espectacular aventura, en especial los maestros, que aparentemente tenían fama de viajeros.

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Obviamente el viaje nunca se llevó a cabo, primero porque con el final de la Guerra Fría la industria aeroespacial dirigió sus esfuerzos a objetivos más utilitarios desde el punto de vista científico, dejando de lado las aventuras épicas que, como los viajes a la Luna, buscaban dejar patente la superioridad tecnológica de los Estados Unidos sobre la Unión Soviética. Y en segundo lugar,  porque la aerolínea PAN AM nunca logró incursionar en una industria que aún al día de hoy no comienza a despegar, como es el turismo espacial.

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La excursión de costarricenses a la Luna se planeó en el momento cumbre de procesos de cambio histórico. Cuando aquel 21 de julio de 1969, la televisión nacional transmitió en directo a Neil Armstrong dando los primeros pasos de un humano en la Luna, esos diecisiete costarricenses no dudaron que en pocos años ellos podrían ser los protagonistas de escenas que solo habían visto en las películas de Ciencia Ficción, con estaciones espaciales para hacer escala en el viaje, hoteles de lujo en la superficie lunar y emocionantes excursiones al misterioso lado oscuro de nuestro satélite natural.

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Eran otros tiempos, la imaginación estaba alimentada por pronósticos muy positivos, aun estaban lejos de sufrir por la crisis del petróleo, por el desmoronamiento del Estado de Bienestar y por el cambio climático. Ahora imaginamos un futuro distinto, más enfocado en las telecomunicaciones y no tanto en la conquista del espacio, también menos positivo ya que pesa sobre nosotros la advertencia de las consecuencias del abuso tecnológico y el desarrollo sin control, tal vez por eso la historia de una excursión de costarricenses a la Luna nos provoca cierta ingenua simpatía.

El contexto histórico

El punto central de este asunto no es lo puramente anecdótico, lo cual es muy evidente y llamativo, sino el porqué empresas serias y personalidades prominentes y preparadas, como el mencionado empresario televisivo o como Arthur Bauer, Director de Servicios Generales de la Embajada de los Estados Unidos, así como otros quince costarricenses, creyeron perfectamente factible un viaje turístico a la Luna antes de 1974. La respuesta a esa pregunta reside en la manera como los individuos y la sociedad en la que viven construyen representaciones del futuro.

Con esto último hacemos referencia a que en las distintas épocas las personas cuentan con diferentes informaciones y herramientas mentales para entender el mundo que los rodea e imaginar el futuro. Por ejemplo, en la Costa Rica eminentemente campesina y aldeana de la primera mitad del siglo XX, las personas vivían en una sociedad con altos índices de pobreza, escasamente tecnificada y con un predominio del pensamiento mágico-religioso en lo relativo a la naturaleza y el universo.

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Las décadas posteriores a la Guerra de 1948 y a la Segunda Guerra Mundial, se caracterizaron por importantes procesos de cambio en Costa Rica y el mundo, permitiendo a quienes vivieron esos años imaginar el futuro de una forma muy distinta a como lo habían hecho sus padres.

El periodo de bonanza económica más largo de la historia del capitalismo (1945-1980), los grandes avances tecnológicos impulsados por las grandes potencias militares y económicas, la estabilidad política, una mayor intervención del Estado en la promoción del desarrollo económico, así como una serie extensa de factores políticos, económicos y sociales, favorecieron el aumento del poder adquisitivo de los hogares, la introducción de electrodomésticos y un mayor consumo característico de una clase media acomodada. En comparación con las difíciles décadas anteriores, en las que predominaron las grandes guerras y la depresión económica, el periodo de posguerra permitió percibir la realización del ideal de progreso.

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La representación del futuro comenzó a cambiar, alimentada en gran medida por los medios de comunicación que ofrecían cada día nuevos e innovadores artículos electrónicos, por el auge de la ciencia ficción en la literatura, el cine y la televisión, pero sobre todo por los constantes logros de la carrera espacial que libraban Estados Unidos y la Unión Soviética, las dos potencias de la época. La nueva imagen del futuro ya no estaba determinada por la voluntad divina, sino por la capacidad del ser humano de crear máquinas cada vez más complejas destinadas a brindar mayor comodidad en la vida cotidiana,  o incluso capaces de llevarlo al los confines del Universo.

Nota: Basado en una investigación preliminar de Gustavo Sánchez Carballo sobre Representaciones pasadas del futuro en Costa Rica.

Fuente primaria: La Nación, 14 de agosto de 1969, pp. 2, 16 y 118

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Karol Pérez
Editora y periodista. Encargada de la edición y coordinación del contenido editorial publicado en la red de portales Conozca Su Cantón. ---Una tica que NO toma café. Apasionada de la guitarra. Escribir es mi locura favorita, Saprissita desde la cuna. Férrea amante del teatro. Adicta (en recuperación) de dormir más de 8 horas. La peor contadora de chistes en la historia. Podría comer jocotes por la eternidad. Enemiga del “no se puede”.---

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